Aportes de la Comunidad Judía al progreso de la medicina en Uruguay

11/Dic/2015

Por Dr. Antonio L. Turnes, para CCIU

Aportes de la Comunidad Judía al progreso de la medicina en Uruguay

Con motivo de conmemorarse el 75º aniversario de la fundación del Comité Central Israelita del Uruguay (CCIU) es grato hacer un rápido pantallazo sobre lo que han constituido los aportes de los médicos de esa comunidad al avance de la Medicina uruguaya.
El Dr. Samuel Liondas Grinstein (Z”L) publicó hace ya quince años, una obra donde recogió con rigor científico e histórico la casi totalidad de los aportes registrados hasta entonces. Para señalar un hecho relevante, allí menciona el homenaje que la Colectividad Judía del Uruguay realizó a la Universidad de la República en 1999 con motivo del 150 Aniversario de su Instalación. En aquella memorable ocasión el Presidente entonces del CCIU Cr. Saúl Gilvich recordó lo que Golda Meier pronunció al recibir en 1959 el título de Doctor Honoris Causa: “Ante Ustedes está una hija del pueblo de Israel, de ese pueblo cuyos hijos fueron discriminados, expulsados y hasta privados de ingresar bajo las leyes de “numerus clausus” a numerosas universidades de Europa. Cuántos genios en potencia, cuántos pensadores, científicos, intelectuales, vieron frustradas sus vocaciones por estas medidas, por el solo hecho de ser judíos (…) En nombre de aquellos jóvenes judíos a quienes las universidades cerraron sus puertas, les cedo este título, y les digo: gracias, Universidad del Uruguay, gracias, Uruguay”.
Sólo bastaría mencionar algunos hitos de esa rica historia, para jerarquizar lo que han sido los aportes, que la comunidad judía del Uruguay debe recordar con orgullo y agradecimiento, como lo hacemos quienes nos consideramos sus amigos.
El primer médico uruguayo de origen judío fue el Dr. José Rossenblatt (graduado en 1922), que destacó como clínico internista, formado junto a Américo Ricaldoni. Fue un ilustre médico forense, el primer profesor agregado de la Facultad de Medicina de Montevideo. Y quien albergó en su casa durante su visita a Uruguay a Albert Einstein. Liondas continúa la serie de los primeros médicos graduados en nuestra Facultad de Medicina: Octavio Rossemblatt (1929), Elías Milies (1930), Pascual Nemirovski (1930), Víctor Soriano (1934) y Perla Aber (1935) la primera mujer médica judía graduada aquí.
Desde entonces se han sucedido numerosos médicos que cada vez con mayor frecuencia y singular brillo han ejercido su profesión haciendo honor a los más firmes principios de la ética universal.
En su trabajo señero, Liondas revisó los médicos graduados entre el 1º de enero de 1936 y el
30 de abril de 1965, de la relación elaborada por el Prof. Washington Buño y concluye que de 2.584 médicos que obtuvieron su título en Uruguay en dicho período, 221 supone eran de origen judío (187 hombres y 34 mujeres), lo que representaría un 8,55% del total. Y en su propia generación, de 1945, de 145 estudiantes, 15 eran judíos. No se ha hecho otro relevamiento semejante, pero sin duda las cifras serían altamente superiores.
Para recordar sólo a algunos, de los muchos cientos que han engrosado nuestras filas, debemos mencionar a Jacobo Hazán Nahmías, que de joven fue sereno de ANCAP y alcanzó como médico cardiólogo a ser Director del Servicio médico del Ente.
El Dr. Bernardo Porzecanski fue un médico letón que se formó en Uruguay y fue un ejemplar luchador contra la Rabia, que dirigió durante casi 30 años el Instituto Antirrábico del Uruguay, ejemplo para el mundo. Sus últimos años los vivió en Canadá, atendiendo esquimales.
Entre las mujeres médicas deben señalarse por ser las primeras Grado 5 (profesoras titulares) una en Toxicología (Eva Fogel de Korc) y otra la primera profesora de Clínica Médica mujer (Rosa Niski de Rydel), Laura Schwartzmann, la primera mujer profesora de Psicología Médica.
Israel Korc Markowic fue desde 1964 el primer profesor judío de nuestra Facultad, como titular de la Cátedra de Bioquímica.
Guaymirán Arturo Ríos Bruno fue desde 1975 el primer Profesor del Departamento de Emergencia de la Facultad, y el Dr. José Trostchansky Weker fue quien le sucedió (1985) como titular de dicha Cátedra, siendo ambos impulsores de generosos proyectos que articularían la atención de emergencia del politraumatizado que todavía está por implementarse adecuadamente en el país.
Hersch León Hoffnung Gutterman fue desde 1980 Profesor Agregado y Encargado de la Enseñanza en el Servicio de Psiquiatría Infantil del Hospital “Dr. Pedro Visca”.
Jacobo Hornblas Gelbtrunk (1980) fue el segundo Profesor de Cirugía Plástica.
Martín Marx Strauss (1980) fue Profesor Director del Departamento de Anestesiología del Hospital de Clínicas, y uno de los más destacados anestesiólogos pediátricos, formado en el país y el exterior.
José Grünberg Schapira (1980) fue Profesor del Departamento de Medicina y más tarde (1983) Profesor de Clínica Pediátrica. Él fue quien introdujo la diálisis peritoneal que le permitió sobrevivir a cientos de niños, de todo el país, con insuficiencia renal crónica.
Moisés Wasserstein Strijakowski (1980) fue el primer profesor judío de Gastroenterología.
Eva Fogel Davidovici de Korc (1982) luego de una larga actuación como médica internista, neumóloga y emergencista, fue la primera Profesora de Toxicología.
Marcos Feldman Stavska (1985) fue Profesor de Medicina del Deporte, además de médico del seleccionado uruguayo.
Enrique Probst Dinerstein (1985) fue Profesor Director de Clínica Psiquiátrica, formado en nuestro país, en Francia y los Estados Unidos.
Mauricio Gajer Wenguersky (1987) fue Director de la Unidad de Cuidados Intensivos del Niño del Hospital Pereira Rossell y primer Director Técnico del SEMM.
Nisso Gateño Yaffé (1987) fue Profesor del Departamento Básico de Cirugía y (1995) Profesor Director de Clínica Quirúrgica. Además fue el primer Presidente del Tribunal de Ética del Colegio Médico del Uruguay (2012).
Jaime Mauricio Monti Boch (1987) fue Profesor Director del Departamento de Farmacología.
Bernardo Borovich Polak (1988) fue Profesor de Neurocirugía y Director del Instituto de Neurología “Dr. Américo Ricaldoni”, luego de una rica trayectoria en nuestro país y en Israel.
Rosa Niski Bok (1990) fue la primera mujer Profesora de Clínica Médica.
Mario Schimchak Rogoff (2000) fue Profesor Director de Clínica de Traumatología y Ortopedia Pediátricas, desempeñándose en el Hospital Pereira Rossell.
Henry Cohen es (2004) profesor de Gastroenterología. Este último ha sido además Presidente de la Federación Mundial de la Especialidad, miembro titular de la Academia Nacional de Medicina y su actual Secretario General.
Marcos Schwartmann fue el primer anestesiólogo formado en el país y en el exterior, que trabajó la mayor parte de su vida profesional en una ciudad del Interior, siendo uno de los primeros anestesiólogos en radicarse en ese medio, consagrando su vida a la ciudad de Florida.
El Dr. Isaac Hojman fue el primer presidente de la Federación Médica del Interior, fundador de esa gremial médica e impulsor de la gran reforma de la salud colectiva en el interior del país. Él falleció en Afula.
El Dr. Julio Trostchansky Vasconcellos es el primer presidente judío del Sindicato Médico del Uruguay.
Los Dres. Abraham Tugentman y Manuel Liberoff fueron dos destacadísimos Tesoreros de dicha institución gremial. El último de los cuales falleció víctima del terrorismo de Estado en Buenos Aires.
En el campo de la Pediatría, deben destacarse los Dres. Mauricio Gajer, que inició la terapia intensiva en su área; Salomón Fabius y José Kierszenbaum, por sus aportes a la clínica y a la nefrología de los niños.
Entre los Otorrinolaringólogos, debemos mencionar a Gunther Drexler Schlein y a sus hijos Jorge y Daniel Drexler Prada, también destacados creadores musicales. Y también a Marcos Cvizonas Gutman, el primer otorrilaringólogo que vive y trabaja sin laringe.
Entre los patólogos debemos recordar a Perla Maman Ganon, como anátomo-patóloga destacada en la docencia y la asistencia, y Sima Feldman de Gutfraind que fue durante muchos años docente formadora de muchas generaciones de laboratoristas clínicos.
En el campo de la Administración de Servicios de Salud, debemos recordar a varios destacados: Efraín Margolis Rom, Aron Nowinski Zlocisty, Jaime Sznajder Zak, Julio Yakubov Bojarski.
En la Academia Nacional de Medicina, Eva Fogel fue la primera mujer en ser incorporada como Académica Titular. Pero hoy se encuentran entre otros los Dres. José Grünberg, Elena Fosman, Henry Cohen y Enrique Probst.
Muchos de ellos migraron a nuestro Uruguay siendo niños, junto a sus padres y hermanos, huyendo de las persecuciones y pogroms de diferentes partes de Europa, antes de la Segunda Guerra Mundial y de la Shoá. Sus familias encontraron aquí la paz para formar familia y progresar en sus actividades, brindando sus hijos una educación de calidad. Radicados en todos los rincones del país. Pero sin duda, contribuyeron al engrandecimiento de la actividad científica y médica de nuestro país.
Pero constituyen legión los médicos que se han destacado en la asistencia, la investigación y la docencia, en el amplio campo de la salud en el Uruguay. Muchos de ellos destacadas figuras como el Dr. Víctor Soriano, nacido en la isla de Rodas de fama internacional en el campo de la Neurología y un infatigable viajero y comunicador que por décadas publicó en las páginas del suplemento dominical de “El Día” sus crónicas mostrando lugares poco frecuentados. Pero muchos cientos se han caracterizado por ser humildes pero reconocidos médicos de barrios montevideanos, y de ciudades del interior, que cada comarca recuerda con afecto por sus virtudes y su calidad científica y humana.
Los investigadores han formado legión y han contribuido al ensanchamiento del conocimiento médico, desde sus laboratorios, o en el análisis de diversos aspectos de una profesión que se enriquece día a día con los aportes del pensamiento inquieto de sus profesionales.
Tal vez tantos destacados profesionales de la Medicina hayan actuado y lo estén haciendo al momento actual, en los cuatro puntos cardinales, en diversos países del mundo que los han recibido con beneplácito, como investigadores, o distinguidos especialistas en las más diversas disciplinas. Enseñando en Universidades americanas, asiáticas o europeas, o llevando en alto el orgullo de haberse formado en la Facultad de Medicina de Montevideo. Muchos de ellos trabajan o trabajaron en Israel, como el Prof. Ernesto Lubin, una autoridad mundial en Medicina Nuclear, o el neurocirujano Dr. León Sazbón, autoridad mundial en comas, en Tel Aviv, Israel, o el Prof. Carlos Beckerman en Chicago, en la misma disciplina; el Prof. José Biller en afecciones neurológicas y cerebro-vasculares en Chicago, por mencionar solo unos pocos casos de los muchos brillantes existentes.
Sería interminable la enumeración sistemática de todos cuantos han contribuido al desarrollo del arte y la ciencia médicos en Uruguay. Pero sin duda gracias a sus aportes y estímulos, han contribuido en buena medida, con su sagacidad y entusiasmo al enaltecimiento de la Medicina Nacional. Por eso deben ser recordados y la Comunidad Israelita debe sentirse honrada de haberlos albergado entre sus filas. Motivo de rememorar la gesta a la que ellos y sus padres contribuyeron en el afianzamiento de una colectividad que ha aportado su sabiduría, su trabajo y amor al desarrollo de la salud en Uruguay.
Dr. Antonio L. Turnes